| Boletín Electrónico de UNICEF Guatemala | Año2 / No.25 - 10/12/08 |
Acciones de protección integral ante un problema global
2. Leyes y políticas que prohíban [el abuso y la explotación sexual de la infancia] en todos los entornos – responsabilidad del gobierno. 3. Dar prioridad a la violencia contra la infancia abordando sus causas subyacentes – responsabilidad del gobierno, con el apoyo de organismos de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales y otros organismos de asesoramiento y ejecución. 4. Acciones dirigidas a transformar las actitudes que condonan, aceptan y fomentan [el abuso y la explotación sexual de la infancia], incluidos los papeles de género estereotipados y la discriminación... – función del gobierno, de los organismos de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales y otras instituciones que influyen en las actitudes y comportamientos sociales como, por ejemplo, los medios de comunicación. 5. Programas sistemáticos de educación y capacitación para profesionales que trabajan con los niños y niñas a fin de prevenir, detectar y responder al [abuso y la explotación sexual de la infancia] – responsabilidad de todas las organizaciones, grupos y organismos que colaboran directamente con la infancia como, por ejemplo, las asociaciones profesionales que representan a los profesores o a los profesionales médicos. 6. Servicios de salud y sociales accesibles, de calidad y asequibles que tengan en cuenta a los niños y niñas, asistencia jurídica independiente a los niños y niñas y a sus familias si experimentan casos de [abuso y explotación sexual infantil] – responsabilidad del gobierno en primer lugar (en particular en lo que se refiere a los recursos necesarios para estos servicios, con el apoyo de organismos que proporcionen apoyo a las víctimas). 7. Participación activa de los niños y niñas y el respeto de sus opiniones en todos los aspectos de la prevención, la respuesta y la vigilancia del [abuso y la explotación sexual contra ellos] – responsabilidad de todos aquellos que trabajan con y para la infancia, en todos los ámbitos. 8. Mecanismos seguros, bien publicitados y accesibles para los niños y niñas, sus representantes y otras personas para denunciar [el abuso y la explotación sexual de la infancia] – en este caso la gestión por parte del gobierno es de vital importancia, en especial a través de los organismos regionales pertinentes, con el apoyo de organismos que puedan poner en marcha los servicios y realizar el seguimiento de los mismos para aquellos que los utilizan. 9. Que todos los que cometan actos de [abuso y explotación sexual contra la infancia] rindan cuentas ante la justicia – responsabilidad del gobierno a través de sus medios judiciales y policiales, pero responsabilidad también de quienes ostentan responsabilidades administrativas o cuya posición permite la vigilancia. 10. Que las políticas y los programas se elaboren y apliquen con una perspectiva de género, teniendo en cuenta los diferentes factores de riesgo a que se enfrentan las niñas y los niños – responsabilidad de todas aquellas personas que formulan, aplican, apoyan o inciden en las políticas y programas de prevención del abuso y la explotación sexual, de protección de la infancia, de apoyo a las víctimas, o que trabajan con los perpetradores de estos delitos. 11. Mejorar los sistemas de reunión de datos e información a fin de detectar a los niños y niñas vulnerables, informar las políticas y la programación y hacer un seguimiento de los progresos – responsabilidad del gobierno principalmente, con apoyo de organismos experimentados en recogida de datos y labores de seguimiento, como la OIT y UNICEF. 12. Ratificación
y aplicación de todos los tratados y las
obligaciones internacionales pertinentes – función
del gobierno y de los organismos regionales; los
organismos de las Naciones Unidas y
la sociedad civil desempeñan un papel importante
en la defensa y el apoyo de los responsables de la
toma de decisiones en el gobierno en
lo que respecta a esta cuestión.
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