Violencia
y maltrato
El maltrato infantil es también un fenómeno muy
grave en el país, sobre todo porque hay un gran sub-registro,
una cultura y costumbres autoritarias que justifica el maltrato
a la niñez como un castigo y una forma de inculcar la disciplina.
En general, se reciben pocas denuncias, especialmente con respecto
al abuso sexual y el incesto, cuya mención sigue siendo
tabú. En el año 2005, en el Ministerio Público
se recibieron 11.900 denuncias por violencia intrafamiliar, abuso
sexual contra niños y niñas, y trata.
Una
vida libre de violencia
En el campo
del derecho a la protección contra toda forma de abuso
y explotación y a una vida libre de violencia, desde el
año 1996 el país cuenta con la Ley para Prevenir,
Sancionar y Erradicar la Violencia Intrafamiliar. Esta tiene
su mayor inspiración en la Convención Interamericana
para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer.
Como consecuencia, el número de denuncias de violencia
intrafamiliar y contra la mujer, abuso y maltrato han crecido
gradualmente en los últimos 15 años al tiempo que
mecanismos institucionales han sido establecidos. La instalación
de la Fiscalía de la Mujer y de una Sección Específica
para la Niñez Víctima dentro de la estructura del
Ministerio Público pone en evidencia el interés
de crear mecanismos para la adecuada protección de la
niñez y de las mujeres cuyos derechos son violados. Otro
aspecto positivo en la protección de la niñez y
la mujer es la creación en el año 2002 de la Coordinadora
Nacional para la Prevención y Erradicación de la
Violencia Intrafamiliar y contra la Mujer, como instancia del
Estado responsable de las políticas públicas en
esta materia.
A partir de
la emisión de un Acuerdo Gubernativo en 1998 sobre la
reestructuración de la Secretaria de Bienestar Social
de la Presidencia se generó en esta institución
un cambio de enfoque hacia una visión de protección
integral de la niñez y adolescencia y se aplicaron los
principios de la CDN en su reglamento y sus programas.
UNICEF pide
más atención
Para enfrentar estos problemas, UNICEF aboga al
más alto
nivel político para incrementar la inversión social
en la niñez, especialmente en programas de prevención
y atención integral contra el abuso, el maltrato, la violencia,
la explotación y la justicia penal. Paralelamente, UNICEF
apoya la creación de políticas públicas y
promueve reformas legales para garantizar la protección
de la infancia conforme a los principios de la Convención
sobre los Derechos del Niño y otras convenciones y tratados
internacionales.
|