Violencia
e impunidad
UNA GENERACIÓN MARCADA POR LA IMPUNIDAD
La niñez y adolescencia en Guatemala es víctima de la muerte y testigo de la violencia. Un promedio de 46 niñas y niños mueren violentamente cada mes. La mayoría de ellos son adolescentes y la principal causa de muerte es por arma de fuego. Al menos 4 niños mueren cada mes por “balas perdidas” y muchos más resultan heridos por encontrarse accidentalmente en medio de un tiroteo o asalto.
Las niñas y niños huérfanos por el asesinato de sus padres han aumentado en los últimos años. Detrás de las cifras anuales de muertes violentas que se registran en Guatemala, hay miles de niñas y niños que se quedaron sin padres y sin familia.
La violencia homicida ha aumentado más de 137% entre 1999 y 2008, pasando de 2.655 a 6.292 homicidios al año. Esto hace que la Procuraduría de Derechos Humanos catalogue el 2008 como el año más sangriento en la historia del país. Se ha pasado de un promedio de 7 a 17 muertes violentas diarias. Del 2002 al 2008 se produjeron más de 31.992 víctimas mortales, alcanzando una tasa de mortalidad promedio de más de 42 por cada 100.000 (Policía Nacional Civil).
Las niñas y los niños también sufren como testigos directos de la violencia. Al vivir el trauma del crimen y el shock, su vida se transforma. Los niños presencian tiroteos, asaltos, secuestros y asesinatos. A ello debe sumarse el drama de saber que la mayoría de dichos casos quedarán impunes, pues únicamente 2 de cada 100 casos son resueltos por el sistema de justicia.
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PROTECCIÓN DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA ANTE LA VIOLENCIA
Trabajo infantil, trata con fines de explotación y abuso sexual, violencia intrafamiliar, negligencia, adopciones irregulares, migración, matrimonio prematuro, violencia callejera, muertes por arma de fuego…, son solamente algunas de las amenazas que han de encarar los niños, niñas y adolescentes.
La violencia puede ocurrir en el hogar, las escuelas, los propios Hogares de Protección y Abrigo, en las calles de los centros urbanos, en las comunidades, en prisiones y establecimientos penitenciarios. Ésta afecta la salud física y mental de los niños, perjudica su habilidad para aprender y socializar y, más adelante, daña y retrasa su desarrollo integral y su futuro como ciudadano y adulto funcional y bueno progenitor. En los casos más graves, la violencia contra los niños conduce a la muerte.
Durante el año 2008 se han reportado 591 homicidios de niños y niñas, el 80% por arma de fuego. A este número debe sumarse el alto número de niños y niñas que quedaron huérfanos por ser hijos de alguna de las 6,338 personas adultas asesinadas durante el mismo año.
Tarea fundamental del Estado es velar por la protección de los niños para que sus derechos no sean amenazados y vulnerados. Guatemala ratificó la Convención sobre los de Derechos del Niño (que en el 2009 cumple 20 años desde su promulgación).
UNICEF entiende por protección de la infancia: “La articulación de un conjunto de principios, normas, políticas, actores sociales, instituciones, procesos y medidas, interdependientes entre sí, que conforman una estructura para garantizar la prevención, el cese... Leer más en pdf
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