Trabajo infantil
Guatemala es
el país centroamericano en el que más niñas,
niños y adolescentes trabajan. Las últimas estadísticas
que revela que alrededor de 507.000 niñas y niños
guatemaltecos de siete a catorce años trabajan. Si se
incluye al trabajo adolescente, que es el que va de los 14 a
los 18 años, esta cifra sube a un millón aproximadamente.
Un buen porcentaje de estos niños va a la escuela, pero
el problema es la permanencia. Muchos abandonan sus estudios
y se van a trabajar. En el caso de los adolescentes, la permanencia
en la escuela secundaria es de un 3%.
Del grupo de
niños de 7 a 14 años, un 12% trabaja y estudia;
un 8% sólo trabaja; un 62% estudia y un 18% no realiza
ninguna actividad. Estos últimos entran en el grupo de
la niñez en riesgo, ya que la mayoría de las veces
se desconoce qué están haciendo. Si se analiza el trabajo infantil en Guatemala,
parece ser un fenómeno masculino. Por ejemplo, en el grupo de 7 a 14 años,
el 66% son varones, pero, en realidad, las niñas laboran
en trabajos ocultos y, sobre todo, en quehaceres del hogar y en
casas particulares, por lo que muchas veces no aparece como trabajo
infantil. Por otra parte, es un trabajo sobre todo rural, de ayuda
a las familias, que muchas veces no está remunerado. Otra
característica de este fenómeno es que el índice
de trabajo infantil es más alto entre la población
de niños y niñas indígenas, con un 56%, en
comparación al 44% no indígena.
Para responder al problema del trabajo infantil,
UNICEF apoya a la Comisión Nacional de Prevención y Erradicación
del Trabajo Infantil y Protección del Adolescente Trabajador
para implementar el "Plan nacional para la eliminación
y prevención del trabajo infantil y protección al
adolescente trabajador", este plan se promueve a nivel Departamental
y Municipal.
Además, UNICEF apoya la realización de estudios
para identificar las peores formas del trabajo infantil e impulsa
la elaboración de diagnósticos municipales y planes
de acción para responder a este problema a nivel local.
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